
¿Qué hace cuando las presiones de la vida cotidiana le asedian y le atacan?
Desde que el SEÑOR Dios le ha salvado por Su
gracia de principio a fin, ¿Por qué debería temblar ante el menor peligro de
esta vida?
El rey David habla de una experiencia de cómo
él fue capaz de acostarse y dormir en medio de un peligro repentino ocasionado
por la rebelión de su hijo Absalón (2 Sam 15-16).
"Yo me acosté y dormí, y desperté, porque
Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente, que pusieren sitio
contra mí " (Salmo 3:5-6).
David se fue a dormir confiando en Dios con una
de las mayores amenazas en su vida. Dios era un escudo protector alrededor de
David mientras él durmió confiando en Dios con su vida.
C. H. Spurgeon dijo: "Es la más amarga de todas
las aflicciones que conduce a temer que no hay ayuda para nosotros en Dios."
Esos son los momentos más devastadores en nuestra vida. Nos sentimos como si el
mero suelo ha sido arrancado de nosotros, y alguien ha engrasado el lazo del
cual nosotros nos estábamos sosteniendo desesperadamente.
El Rey David en la primera estrofa dio
expresión a la gran crisis que estaba experimentando. Reconoció y experimento
los profundos sentimientos de ansiedad. Sus enemigos se han levantado contra él.
“! Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios! Muchos son los que se
levantan contra mí. Muchos son los que dicen de mí: "No hay para él salvación en
Dios '" (vv. 1-2).
Piensa en esto. A veces, nosotros, también,
sentimos como nuestros enemigos son gigantes, mucho más grandes que la vida, y
somos simples hormigas listas para ser aplastadas. Parecemos abrumados cuando
hacemos un inventario de nuestras vidas.
David estaba huyendo de su hijo Absalón. ¿Estás
huyendo de la presencia de un hijo, hija o cónyuge que ha vuelto su vida en
contra de todo lo que creemos y estamos comprometidos en la vida? Tal vez usted
se enfrenta a una dura batalla en la persecución de los objetivos dados por Dios
en su vida. Usted puede sentir como el medio ambiente despiadado en su trabajo
es una guerra abierta. En lugar de espadas, cuchillos y balas estas son espadas
de mentiras, chismes, rumores, engaño, falsedad, etc. Cuando tú vas a trabajar
estás temiendo el infierno vivo en la oficina. Siempre esta ese animal que está
presionando los botones tratando de encontrar tu punto vulnerable. Los enemigos
del evangelio están diciendo, "Dios no te librara." ¿Quién no ha sentido el
ataque del enemigo?
La segunda estrofa nos dice que David obtuvo la
victoria. Él Puso su confianza en el SEÑOR Dios. No hay otra manera de explicar
el cambio. Él quita su mente de sus enemigos, y centra su atención en el único
que puede librarle a él.
"Más tú Jehová eres escudo alrededor de mí; mi
gloria y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a Jehová, y él me respondió
desde su monte santo. Selah "(vv. 3-4).
Como un gran aumento de música de orquesta el
salmista dice, "Haga una pausa. Solamente piense en ello. “Nosotros a menudo
respondemos con" ¡Alabado sea el Señor! "
La fe dice, "Yo he comprometido mi alma al
SEÑOR Dios en Su gracia sin igual en Jesucristo. Desde que Él me ha salvado por
Su gracia mediante la fe en Cristo solamente, Él es muy capaz como mi Dios
soberano cuidar de este asunto terrible. Esta prueba personal que en este
momento afronto es pequeña en comparación con lo que Dios ha hecho para salvar
mi alma. Puedo confiar esto a Él y descansar”.
Cuando miramos los problemas que enfrentamos y
vemos nuestra debilidad todo parece imposible. Sin embargo, cuando ponemos a
Dios en la imagen podemos verle en su gran capacidad como el verdadero soberano
eterno. Nuestras montañas se convierten en colinas. Nuestros gigantes se
convierten en hormigas. Nuestros temores se conviertan en oportunidades para ver
la gran mano de Dios en nuestras vidas.
David clamó a Dios por ayuda, sabiendo que Dios
le oía. Se apoyó en el Señor diciendo: "Yo me acosté y dormí, y desperté, porque
Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente, que pusieren sitio
contra mí "(vv. 5-6).
¿Está usted dispuesto a decir? "Señor, yo pongo
este problema en tus manos. Eres más grande que este problema alguna vez pueda
llegar a ser. Nada está fuera de sus manos”.
David oró: "Levántate, oh SEÑOR !Líbrame, oh,
Dios mío! . . . Del SEÑOR viene la liberación. "Y al igual que David, usted
puede ir a dormir sabiendo que el Señor le librará.
¡Selah!
Fuente: http://www.abideinchrist.org/selahes/dec7.html
Fuente: http://www.abideinchrist.org/selahes/dec7.html
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