lunes, 19 de diciembre de 2011

Derribando los argumentos que se levantan contra el conocimiento de Dios




II Corintios 10:3-5 dice, “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne, porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. 


Tenemos que saber derribar los argumentos que se levantan contra el conocimiento de Dios. Los de este mundo quieren pensar que ellos tienen razón en rechazar la verdad bíblica. Ellos piensan que hoy en día hay nuevo conocimiento que es superior a lo antiguo. Con todo el avance científico, piensan que tiene que ser que el conocimiento va mejorando. Para poder soportar este argumento tienen que decir que la verdad es relativa.

¿Cuáles son los argumentos que se levantan contra el conocimiento de Dios? Son argumentos promovidos por los más potentes medios de comunicación. Lo que la gran mayoría cree es lo que más a menudo se escucha. La historia ha probado una y otra vez que la mayoría no siempre tiene razón. Cristóbal Colón probó que la mayoría estaba equivocado en creer que la tierra era plana. Nicolás Copernio probó que la mayoría estuvo equivocado en creer que el sol giraba alrededor de la tierra. Luis Pasteur probó que la mayoría estuvo equivocado en creer que los gérmenes tienen un principio espontáneo.

Hay los que dejan sus sentimientos determina lo que, para ellos, es la verdad. Si se sienten bien en creer algo dicen, “para mí es la verdad”. Ellos menosprecian la verdad revelada en la Biblia. Su religión se trata mucho en sentimientos y poco en conocimiento. Para ellos, no hace falta pasar el tiempo estudiando. En vez de buscar conocimiento, buscan experiencia. Juan Stott, un pastor y escritor reconocido por muchos en el mundo, escribió, “experiencia sin verdad es la amenaza y miseria del cristianismo insensato”.

Es verdad que Dios nos guía, en parte por sentimientos, pero en gran parte por conocimiento. En su Palabra él nos ha revelado mucho sobre su voluntad. Hay normas morales y espirituales que nos guían pero son reveladas en su Palabra. El que niega leer y estudiar la Biblia va a quedar en ignorancia de todo esto. Dios no va a guiarnos por sentimientos a conocer lo que tenemos que saber a través de su Palabra.

El problema con los sentimientos es que no son fijos. Pueden cambiar de un día al otro. Al contrario, la verdad revelada en la Biblia es siempre la misma. No dice una cosa hoy y otra cosa mañana.

No tenemos que estar intimidados por los adherentes de la filosofía moderna. Siempre debemos saber distinguir entre lo que se llama la ciencia empírica y la ciencia social. La empírica se trata de lo que se puede observar. En los últimos años ha habido un avance impresionante en esta rama de la ciencia. Al contrario, la ciencia social no es algo que se puede probar en un tubo de ensayo. Sí, en un sentido, es a través de la observación, pero no es exacta como la ciencia empírica. La reacción de los hombres no es siempre igual. Esta rama de ciencia abarca la sociología, y la psicología. Es una gran equivocación poner esta ciencia al mismo nivel con la ciencia empírica. Muchas veces los argumentos que se levantan contra el conocimiento de Dios vienen de la ciencia social.

Hay otras filosofías que están de moda. Algunas son las siguientes:
  • El humanismo: El hombre mismo es capaz de encontrar una solución para cualquier problema aparte de la ayuda de Dios.
  • La nueva era: Es una mezcla de espiritismo y misticismo que deja a la gente desorientada.
  • El materialismo: Todo lo que importa es la adquisición de bienes materiales Su lema es “paz, pan, y trabajo”.
Para poder derribar estos argumentos tenemos que saber razonar y hacer preguntas. Es prudente preguntar si las filosofías modernas tienen buenos resultados. Hay filosofías que suenan bien en teoría pero no rinden buenos resultados. Otra pregunta es si la filosofía sirve en levantar una barrera en contra de la maldad.

La ciencia ha descubierto algunas cosas maravillosas. La televisión, por ejemplo, es una maravilla pero está siendo usada para corromper la humanidad. Se puede decir lo mismo del Internet y el teléfono celular. En vez de ser usados para bien, son usados para el mal.

Lo de bueno del conocimiento de Dios es que sirve para promover buenas relaciones humanas y frenar la maldad. Una crítica del cristianismo es que aun en los países cristianos hay un alto nivel de crimen. Es verdad, pero la gran mayoría de los que se llaman cristianos no lo son. El cristianismo bíblico no aprueba la maldad.

La palabra “derribar” es una palabra militar. Tenemos que saber que, si estos argumentos quedan en pie, nos impedirán de tener plena confianza en el conocimiento de Dios. Tienen que ser derribadas. Cada ejército tiene un capitán. Jesús es nuestro capitán. Tenemos que tener plena confianza en lo que él dice. Tenemos que dejar a él controlar nuestra manera de pensar. Cada vez que nos damos cuenta de que un pensamiento no concuerda con la enseñanza bíblica, tenemos que derribarlo. Al principio de mi caminata con Dios yo tuve temor de hacer esto. Yo pensaba “tal vez esto va a llevarme a algunos conflictos graves en la vida”. Sin embargo, después de caminar con Dios por varios años puedo decir que ni una sola vez me he encontrado en un conflicto grave por hacer caso a lo que Dios dice en su Palabra. Las armas de nuestra milicia son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. Nos conviene adiestrarnos en manejarlas.



Por su servidor Russell George
Fuente:  http://www.literaturabautista.com/node/824