lunes, 25 de abril de 2016

"Camina en su integridad el justo; sus hijos son dichosos después de él." Proverbios 20: 7.


La ansiedad por nuestra familia es natural, pero seríamos sabios si la convirtiéramos en preocupación por nuestro propio carácter. Si caminamos delante del Señor en integridad, haremos más para bendecir a nuestros descendientes, que si les heredáramos grandes propiedades. La vida santa de un padre es un rico legado para sus hijos.

El hombre recto deja a sus herederos su ejemplo, y esto en sí mismo es una mina de verdadera riqueza. ¡Cuántos hombres pueden atribuir su éxito en la vida al ejemplo de sus padres! Él también les deja su renombre. Los hombres tienen un mejor concepto de nosotros como hijos de un hombre que era confiable, o los sucesores de un comerciante de excelente reputación. ¡Oh, que todos los jóvenes estuviesen deseosos de salvaguardar el nombre de la familia!


Sobre todo, deja a sus hijos sus oraciones y la bendición de un Dios que oye las oraciones, y estas oraciones hacen que nuestros vástagos sean favorecidos entre los hijos de los hombres. Dios los salvará aun después que hayamos muerto. ¡Oh, que fueran salvados de inmediato!


Nuestra integridad puede ser el instrumento de Dios para salvar a nuestros hijos y a nuestras hijas. Si ven la verdad de nuestra religión demostrada por nuestras vidas, podría ser que creyeran en Jesús por sí mismos. ¡Señor, cumple esta palabra para mi familia!


Charles H Spurgeon
La Chequera del Banco de la Fe
25 de abril

miércoles, 17 de febrero de 2016

miércoles, 10 de febrero de 2016

PASTORES FALSOS

Por David Wilkerson
El problema con la iglesia en Tiatira era un coqueteo con ministerios seductores y diabólicos. Imagínate la reacción del pastor cuando leyó estas palabras: “Escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: “El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego” (Apocalipsis 2:18).
La carta sigue con una aprobación: “Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras” (2:19). Una vez más, Cristo está diciendo: “Conozco tus obras. Tu amor, fe, servicio y perseverancia son mayores ahora que cuando comenzaste”. Lo mejor de todo, el Señor les dice: “Sé que me amas”. Él no los reprende por perder intimidad con Él.
Pero entonces leemos estas penetrantes palabras: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos” (2:20).
Exactamente, ¿quién es esta Jezabel mencionada aquí? Jesús está hablando de pastores falsos. Él está reprendiendo al pastor en Tiatira por tolerar ministros codiciosos que seducen a Su pueblo. La referencia de Jezabel aquí indica más que sólo ministros codiciosos. Estos falsos pastores en realidad hacen maquinaciones para llevar a cabo y cumplir sus lujurias. Dicho de manera simple, el nombre Jezabel es un sobrenombre para todo lo que es malo y detestable a los ojos del Señor.
¡Qué cuadro tan impactante tenemos! Estas son personas que aman al Señor, hombres y mujeres devotos a Dios. Ellos han perseverado, han dado fielmente y aman a Jesús. ¿Cómo puede ser que estos creyentes sean atraídos a falsos profetas? ¿Cómo pueden ser seducidos por ministros malvados a quienes Dios desprecia?
A lo largo de los evangelios, Jesús advierte acerca de falsos pastores que buscan devorar y engañar a muchos. Sin embargo, la falta de discernimiento en multitudes que permanecen en sus falsos evangelios, me impacta. ¿Te ha pasado esto a ti? ¿Se alimenta tu alma en algún evangelio televisivo que en realidad es demoníaco? ¿Tomas un mensaje de predicadores de prosperidad que capturan tus deseos y toman el último centavo de los ancianos?
Jesús amonesta a aquellos que han estado fielmente en contra de los ministros de Jezabel: “Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga” (2:25). Él está diciendo: “Has aprendido verdadero discernimiento. No permitas que cualquier viento y ola de doctrina te derribe. Así que, por ahora, solo sigue resistiendo. No te dejes engañar. Eso es todo lo que te pido. No pondré ninguna otra carga sobre ti hasta que Yo regrese” (ver 2:24).


Fuente:  https://tiempodeavivamiento.wordpress.com/2015/11/02/devocional-pastores-falsos-por-david-wilkerson/#more-11093

lunes, 8 de febrero de 2016

PECADOS SECRETOS


"Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz."
(Marcos 4:22)



miércoles, 30 de diciembre de 2015

“Mas desde este día os bendeciré”. (Hageo 2:19)


El tiempo de bendición probablemente llegará cuando haya un claro divorcio entre ustedes y todos sus pecados. Esto es lo que mantiene a tantos pobres pecadores en problemas porque, aunque han renunciado a muchos pecados, hay todavía algún pecado favorito que retienen.
Pero, pecador, tú no puedes amar a Cristo y también a tus pecados. Yo sé que estás muy dispuesto a renunciar a todos los pecados visibles de la carne, pero puede haber alguna mundanalidad, alguna avaricia, algún pecadito al que estás renuente a renunciar; pero tú tienes que matar a cada uno de ellos en el propósito de tu corazón o no puedes ser reconciliado nunca con tu Padre y con tu Dios. Un pecado tolerado, un pecado consentido y deleitoso cerrará tan eficazmente las puertas del cielo para tu alma como si vivieras en fornicación, adulterio o asesinato.
Tu corazón tiene que odiar todo pecado, y tu corazón tiene que amar toda santidad. Cuando esto suceda, desde ese día te bendecirá Dios.
Hay algunos que no han obtenido nunca la paz a través de Cristo, porque no la han buscado solícitamente.
Dices: “yo he orado con denuedo. He gemido, y he dado voces, y he luchado”. Sí, yo sé que lo has hecho en ciertos momentos, pero tu denuedo ha sido de un tipo espasmódico.
Las puertas del cielo se abren para todos los que realmente creen en Cristo, pero ellos tienen que saber cómo tocar, y tocar una y otra vez. Cuando tu alma haya llegado al punto en que digas:
“No puedo aceptar ninguna negativa,
Pues imploro en el nombre de Jesús”,
entonces no recibirás ninguna negativa. ¡Oh, alma, piensa en el infierno del que escaparías!
¿No despierta eso a tu adormilado
espíritu? Luego piensa en el cielo del que serías partícipe.
¿No enciende esto a tu alma aletargada?
Te ruego que medites un poco sobre tu estado y tu condición, sobre el tiempo, sobre la eternidad, sobre la muerte, sobre el cielo, sobre el infierno, y haz que tu alma comience a agitarse.
Si estás frío y no amas la oración, Dios no te bendecirá; pero cuando tu alma llegue a un devoto entusiasmo, desde ese día Dios te bendecirá.
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El Púlpito del Tabernáculo Metropolitano
¡Un Día Tres Veces Feliz!
(EL AÑO NUEVO, EL PRIMER DOMINGO Y EL TIEMPO DE BENDICIÓN)
NO. 3073
SERMÓN PREDICADO LA NOCHE DEL DOMINGO 1 DE ENERO DE 1865 POR CHARLES HADDON SPURGEON
EN EL TABERNÁCULO METROPOLITANO, NEWINGTON, LONDRES,
Y PUBLICADO EL JUEVES 2 DE ENERO DE 1908.
“Mas desde este día os bendeciré”. Hageo 2: 19
El Sermon completo esta en :
http://www.spurgeon.com.mx/sermones.html
http://www.spurgeongems.org/schs3073.pdf