lunes, 15 de septiembre de 2014

"¿Jesús fue al Infierno entre Su muerte y resurrección?"

 Respuesta: ¿Fue el alma de Jesús al Infierno durante el tiempo intermedio entre Su muerte y resurrección? Hay una gran confusión respecto a esta pregunta. Este concepto viene primeramente del Credo de los Apóstoles, el cual declara, “Él descendió a los Infiernos.” Hay también algunas Escrituras en las que, dependiendo cómo estén traducidas, describen a Jesús yendo al “Infierno”. Al estudiar este punto, es importante comprender primeramente lo que la Biblia enseña acerca del “lugar” de la muerte.

En las Escrituras hebreas, la palabra usada para describir el lugar de la muerte es “Sheol”, y simplemente significa “lugar de los muertos” o el “lugar de partida de las almas / espíritus”. La palabra griega utilizada en el Nuevo Testamento para Infierno es “Hades”, que también se refiere al “lugar de los muertos”. Otras Escrituras en el Nuevo Testamento indican que tanto el Seol como el Hades, son un lugar temporal, donde las almas son guardadas en espera de la resurrección y el juicio final. Apocalipsis 20:11-15 nos da una clara distinción sobre estos dos. Infierno (el lago de fuego) es el lugar final y permanente del juicio para los perdidos. Así que no, Jesús no fue al “Infierno” porque “Infierno” es un lugar futuro que entrará en funciones después del juicio del Gran Trono Blanco. (Apocalipsis 20:11-15)

Seol / Hades es un lugar con dos divisiones (Mateo 11:23; 16:18; Lucas 10:15; 16:23; Hechos 2:27-31), la morada de los salvos y los perdidos. La morada de los salvos era llamada “Paraíso” y “El seno de Abraham”. Las moradas de los salvos y los perdidos estaban separadas por “una gran sima” (Lucas 16:26). Cuando Jesús ascendió al Cielo, Él se llevó a los ocupantes (creyentes) del Paraíso con Él (Efesios 4:8-10). El lado de los perdidos en el Seol / Hades, ha permanecido sin cambio. Todos los muertos no creyentes, van ahí para aguardar el futuro juicio final. ¿Fue Jesús al Seol / Hades? Sí, de acuerdo con Efesios 4:8-10 y 1 Pedro 3:18-20.

Parte de la confusión proviene de pasajes tales como el Salmo 16:10-11, “Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción. Me mostrarás la senda de la vida...” La traducción correcta en este verso no es “Infierno” como está en algunas traducciones. Lo correcto es “Seol” o “la tumba”. Jesús le dijo años más tarde al ladrón que estaba junto a Él en la cruz, “Hoy mismo estarás Conmigo en el Paraíso.” Su cuerpo estaba en la tumba; Su alma / espíritu fue al “Paraíso”, lugar del Seol / Hades. Entonces Él sacó del Paraíso a todos los muertos justos, y se los llevó con Él al Cielo. Desafortunadamente, en muchas traducciones de la Biblia, los traductores no son consistentes, o no traducen correctamente el significado de las palabras hebreas y griegas para “Seol”, “Hades”, e “Infierno.”

Algunos opinan que Jesús fue al “Infierno” o sea, al lugar de sufrimiento del Seol / Hades, para ser después castigado por nuestros pecados. ¡Esta idea es completamente antibíblica! Fue suficiente la muerte de Jesús en la cruz y Su sufrimiento en nuestro lugar, lo que proveyó nuestra redención. Fue el derramamiento de Su sangre lo que justificó nuestra limpieza del pecado. (1 Juan 1:7-9). Mientras Él colgaba de esa cruz, Él puso sobre Sí mismo la carga del pecado de toda la raza humana - “Por nosotros lo hizo pecado”. 2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.” Esta imputación del pecado nos ayuda a comprender la lucha de Cristo en el huerto de Getsemaní con la copa del pecado que sería vertida sobre Él en la cruz.


Leer más: http://www.gotquestions.org/Espanol/Jesus-infierno.html#ixzz3DPdkJ1VM

sábado, 23 de agosto de 2014

ISRAEL: EL ODIO DE UN MUNDO ENGAÑADO


Sofonías 3:13-17

 3 El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.

14 Canta, oh hija de Sion; da voces ...
de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén.

15 Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal.

16 En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sion, no se debiliten tus manos.

17 Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.



sábado, 16 de agosto de 2014

Jesucristo es el Gran YO SOY

Jesucristo afirmó ser el "YO SOY". Es el nombre personal del Dios del Antiguo Testamento (Éxodo 3:13-14). En varias ocasiones, está registrado que Jesús usó el "YO SOY" concepto de la fe de Su deidad. El afirmó ser el Señor Dios, Jehová, Yahvé.

 

El mayor de todos los nombres para el Señor Jesucristo es el "YO SOY".
 
Por esta razón, el apóstol Pablo escribió: "Dios le exaltó hasta lo sumo, y le otorgó el nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y en la tierra y bajo la tierra, y que toda lengua confiese que Cristo Jesús es el Señor, para gloria de Dios Padre "(Filipenses 2:9-11). Jesús es el Señor. El nombre que está por encima de todos los demás nombres es "Señor", y es equivalente a "Jehová" o Yahvé. Este es el equivalente exacto de las palabras, "YO SOY".
 
El nombre que es sobre todo nombre celestial y terrenal, es Yahvé, el gran "YO SOY EL QUE SOY."
 
El apóstol Pablo nos dice que Jesús es el Señor, sobre todo, de manera que todos los otros seres que están en el cielo y la tierra se doblarán y le adorarán. Él es Dios. Él no es uno de los muchos dioses, sino el único (Hechos 4:12, 1 Tim. 2:5, 1 Cor. 8:4).
 
En una ocasión, respondió a la Samaritana en el pozo de Jacob cuando ella percibió que él podría ser el tan esperado Mesías. Jesús dijo, "Yo soy El que habla contigo." Literalmente, Jesús dijo: "Yo soy", apuntando a su demanda al título "Yo soy".
 
Por otra parte, que no es la única vez que hizo la demanda. Ha utilizado estas palabras para referirse a su deidad en Juan 8:24. "Por lo tanto dije a ustedes que morirán en sus pecados, porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis." Él estaba diciendo que usted no puede ser salvo a menos que reconozca y crea que Jesucristo es Dios.
 
Un poco más tarde El usó el concepto de nuevo, aún más claramente cuando Él dijo, "antes que Abraham naciera, Yo soy" (8:58). Los líderes judíos se reunieron en torno para escuchar a Jesús sabiendo exactamente lo que El quería decir, porque recogieron piedras para matarlo. El demandó ser el Gran YO SOY y ellos entendieron eso.
 
Siete veces en el Evangelio de Juan, Jesús afirma ser el gran "Yo soy" (4:26, 6:20, 8:24, 28, 58, 13:19, 18:5). En cada uno de estos contextos, el "Yo soy" mantiene reforzando la deidad de Jesús. Está afirmando su derecho a ser Dios.
 
Además, hay otras siete ocasiones en que Jesús usó la gran demanda, junto con un nombre que describe a sí mismo como el único que puede satisfacer las grandes necesidades del hombre en la vida. El Utiliza el nombre de Jehová para declarar su singularidad.
 
Jesús alimentó 5,000 hombres y declaró, "Yo soy el pan de vida" (Juan 6:35). Sólo él es capaz de satisfacer la mayor hambre espiritual en su vida. ¿Has venido a Él y has comido de su pan y bebido su sangre? No hay otra manera de tener vida. ¿Vas a Él diariamente y comes el pan de vida? Morirás de hambre a la muerte espiritual si no comes en su mesa diariamente.
 
Jesús dijo, "Yo soy la luz del mundo" (8:12, 9:5). El sanó a un ciego de la oscuridad y luego abrió su ojos espirituales para poder ver el gran YO SOY, y adorarle. ¿Andas errante en una oscuridad espiritual siguiendo a un ciego religioso después de otro? Jesús es la única luz que necesitas para guiarte en la santa presencia de Dios. Todas las demás "luces" son malas por naturaleza y sólo te llevarán a la oscuridad eterna.
 
Jesús dijo que Él es la única puerta a la presencia de Dios. Él dijo, "Yo soy la puerta" (10:7, 9). Todas las demás puertas llevan por el mal camino y a la destrucción eterna. Jesús es la entrada en la vida eterna (Hechos 4:12).
 
Jesús dijo, "Yo soy el Buen Pastor" (10:11, 14). Cada individuo es como un errante, cordero extraviado y perdido, capturado en las zarzas del pecado. Hay un montón de falsos pastores que pastorean a las ovejas extraviadas para llevarlas al matadero. Jesús es el único Buen Pastor. Él te llevará de la mano y te conducirá a la presencia del Padre y darte sustento.
 
Jesús conquistó la muerte. No sólo dijo: "Yo soy la resurrección y la vida" (11:25-26), sino que Él resucitó de entre los muertos para demostrarlo. De hecho, esta es la gran evidencia de que Jesucristo es el gran YO SOY EL QUE SOY. Él murió, fue enterrado, y tres días después resucitó de entre los muertos. Porque Él está vivo, Él puede dar la resurrección de la vida. Esta es nuestra esperanza al enfrentar la muerte. Jesús dijo, "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (14:6). Sólo Dios puede demandar eso. Por otra parte, Él sostiene nuestra vida espiritual, porque Él es la vid verdadera, la única manera, y el dador de la vida. Jesús dijo, "Yo soy la vid verdadera" (15:1, 5).
 
¿Qué vas a hacer con el gran YO SOY? Demándalo a El como tu Señor y adóralo hoy en día (20:28-29).
Selah!
 
 

jueves, 7 de agosto de 2014

"¿Qué es el Reino Milenial, y debe ser entendido literalmente?"

 Respuesta: El Reino Milenial es el titulo dado a los 1000 años del reinado de Jesucristo en la tierra. Algunos buscan interpretar los 1000 años de manera alegórica. Otros entienden que los 1000 años son solo una manera figurativa de decir “un largo período de tiempo”. El resultado es que algunos no esperan que sea literalmente un reinado físico de Jesucristo sobre la tierra. Sin embargo en Apocalipsis 20:2-7, seis veces se menciona específicamente que el Reino Milenial tendrá una duración de 1000 años. Si Dios hubiera querido decirnos “un largo período de tiempo”, Él lo hubiera hecho fácilmente, sin mencionar explícita y repetidamente un marco exacto del tiempo.

La Biblia nos dice que cuando Cristo regrese a la tierra, Él mismo se establecerá como Rey en Jerusalén, sentándose en el trono de David (
Lucas 1:32.33). Los pactos incondicionales demandan un retorno físico de Cristo para establecer Su reino. El pacto Abrahámico prometió una tierra para Israel, un postrero gobernante, y una bendición espiritual (Génesis 12:1-3) El pacto Palestino prometió a Israel una restauración de la tierra y su ocupación (Deuteronomio 30:1-10). El pacto Davídico prometió a Israel el medio por el cual perdonaría a la nación y podría ser bendecida (Jeremías 31:31-34).

En la Segunda Venida, estos pactos serán cumplidos mientras Israel es reunido de entre las naciones (
Mateo 24:31), convertido (Zacarías 12:10-14), y restaurado a su tierra bajo el gobierno del Mesías, Jesucristo. La Biblia habla sobre las condiciones durante el Milenio, como un ambiente física y espiritualmente perfecto. Será un tiempo de paz (Miqueas 5:2-4; Isaías 43:17-18); gozo (Isaías 61:7,10); confort (Isaías 40:1-2); sin pobreza (Amos 9:13-15), ni enfermedad (Joel 2:28-29). La Biblia también nos dice que solo los creyentes entrarán en el Reino Milenial. Por esto, habrá un tiempo de completa justicia (Mateo 25:37; Salmo 24:3-4); obediencia (Jeremías 31:33); santidad (Isaías 35:8); verdad (Isaías 65:16); y llenura del Espíritu Santo (Joel 2:28-29). Cristo regirá como Rey (Isaías 9:3-7; 11:1-10), con David como gobernante (Jeremías 33:15,17,21; Amos 9:11). Nobles príncipes también gobernarán (Isaías 32:1; Mateo 19:28). Jerusalén será el centro “político” del mundo (Zacarías 8:3).
Apocalipsis 20:2-7 simplemente da el período de tiempo preciso del Reino Milenial. Aún sin estas Escrituras, hay muchísimas otras que apuntan hacia un literal reinado del Mesías en la tierra. El cumplimiento de muchas de las promesas y pactos de Dios descansan sobre un literal y físico reino futuro. No existen bases sólidas para negar una aceptación literal del Reino Milenial y sus 1000 años de duración.


Leer más:
http://www.gotquestions.org/Espanol/reino-milenial.html#ixzz39kIpUfIq